Una figurita de madera, una historia o una melodía. Sin apps, sin botones complicados, sin algoritmos. Solo magia que cabe en una mano.
Cada Simi guarda algo distinto. Algunos cuentan historias, otros cantan, otros enseñan. Tú eliges qué momento es cada cosa.
Historias narradas con voces cálidas, en español latino. Ideales para la siesta, antes de dormir o cuando hay que esperar al doctor.
Música infantil en español, canciones para rutinas, clásicos chilenos y melodías para mover el cuerpo. Hechas para escucharse mil veces sin cansar.
Sin tutoriales, sin pantalla de inicio, sin contraseñas. La SimiBox vive en la mesa de noche y los Simis viven en una canasta. El resto pasa solo.
De la canasta sale una figurita de madera. Cada una guarda algo distinto: un cuento, una canción, una rutina, una aventura.
La luz azul se enciende, suena la melodía de bienvenida y empieza la historia o la canción. Cambias el Simi y cambia lo que suena. Pura imaginación.
Cuentos chilenos, canciones de toda la vida, rutinas para el día a día y aventuras inventadas. La biblioteca crece todos los meses.
No es nostalgia. Es saber que el cerebro de un niño de tres años no se entrena scrolleando.
No hay autoplay infinito, no hay anuncios disfrazados de juguetes, no hay un sistema diseñado para mantener atención. Solo el Simi que tu hijo eligió.
Cada caja está cortada, lijada y ensamblada en nuestro taller. Los Simis se fabrican uno por uno con CNC y se decoran a mano con stickers impresos en casa.
Voces con acento latino, canciones que conoces de memoria, cuentos que mencionan empanadas y no muffins. No es un Toniebox traducido.
Madera maciza, batería recargable que dura horas, parlante que aguanta caídas, RFID inviolable. Diseñada para que la herede el hermano chico.
Cada SimiBox pasa por nuestra mesa de trabajo antes de llegar a una casa. Las cajas se cortan en CNC con madera de proveedores chilenos, los Simis se diseñan uno por uno, y cada figura viene con su propio sticker pintado y sellado.
No es producción masiva. Es un proyecto familiar — yo construyo, mi hermana coordina, y cada caja sale numerada. Cuando la abres, se nota.
La SimiBox está pensada para niños desde los 3 años, que es cuando empiezan a manipular las figuritas con autonomía y entender el "ritual" de cambiar el Simi. Los Simis pasan los estándares de seguridad para esa edad. Con supervisión, niños más chicos también disfrutan escuchar.
La caja SimiBox cuesta $80.000 CLP e incluye 3 Simis para arrancar. Los Simis adicionales valen $18.000 (catálogo) o $25.000 (personalizado con foto y cuento). Aceptamos transferencia, tarjeta y hasta 3 cuotas sin interés.
Solo la primera vez que descargas un Simi nuevo. Después de eso, el contenido queda guardado en la cajita y se reproduce sin WiFi — perfecto para el auto, viajes o donde no hay señal.
Cuentos clásicos versionados, historias originales, canciones infantiles latinoamericanas, música clásica para niños, canciones-timer para rutinas (lavado de dientes, ordenar) y nuestra colección "Simi Rutinas" para acompañar el día. Sumamos contenido nuevo todos los meses.
Sí. Nos mandas una foto y nos cuentas la historia (las vacaciones de la familia, un recuerdo, una canción especial), y te devolvemos un Simi único con tu cuento o canción adentro. El proceso toma 7-10 días.
Sí, despachamos a todo Chile vía Starken o Chilexpress. Despacho en Santiago RM tarda 1-2 días, regiones 2-5 días hábiles según destino. Te coordinamos por WhatsApp.
Tienes 2 años de garantía. Si algo falla por defecto de fabricación, lo arreglamos o reemplazamos sin costo. Si tu hijo la lanzó por la escalera y se le rompió la tapa, te ofrecemos servicio de reparación a costo bajo — porque eso pasa, y la idea es que te dure.
Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a elegir la mejor combinación para tu hijo o como regalo. Respondemos rápido.
También en Instagram @simibox.cl